Jane Goodall: En el valle del Gombe / Naturalista y primatóloga inglesa

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Jane Goodall (n. 1934).

Naturalista y primatóloga inglesa.

(Jane Goodall en 2004)

► Imagen tomada de: Wikipedia

Por Carlos Alberto Arellano

Encuentro de opiniones

La historia de Jane Goodall comienza en 1960. Tenía apenas 26 años cuando empezó a estudiar a los chimpancés silvestres de las selvas de Gombe. Aunque le habían asegurado que nunca podría acercarse a esos animales, ella fue ganándose poco poco su confianza.

Mariantonietta

Sí, Mariantonietta, es tal como dices. En Tanzania, en el valle del Gombe, en los años sesenta, justo ahí comienza la historia de Jane Goodall. En un rocoso, accidentado y selvático territorio de caza. A orillas del lago Tanganica. Allí tuvieron lugar sus grandes descubrimientos sobre estos animales que tanto se parecen a nosotros. Uno de los estudios científicos más importantes del siglo XX.

Nene Farías

Jane ha dedicado su vida al estudio del comportamiento de los primates. Ese estudio, que comenzó en 1960, un estudio que fue muy bien documentado en película de cine, llega hasta nuestros días. Y comprende varias generaciones de chimpancés.

Teresa

Antes de Jane Goodall, atención con esto, el conocimiento de los chimpancés en libertad tenía más que ver con simples especulaciones que con una realidad clara y contundente. Jane lo cambió todo. El estudio de estos animales llegó, a través de su trabajo, a la edad adulta.

Hombre del bosque

¿Sabían que su madre le regaló un muñeco con forma de chimpancé cuando era niña? Jane estaba encantada con el juguete. Ella siempre ha sentido un gran cariño por los animales.

Patricia

Lo curioso es que a Jane Goodall, desde muy joven, desde los ocho años, le habían gustado mucho las aventuras de Tarzán. El personaje creado por Edgar Rice Burroughs, que apareció por primera vez en la novela Tarzán, el rey de los monos, allá por 1914. ¿Recuerdan lo que decía Johnny Weissmüller, el actor estadounidense de origen alemán, cuando interpretaba al hombre mono en el cine? Yo, Tarzán, tú Jane. ¡Jane! ¿Se dan cuenta? ¡Sólo le faltaba agregar Goodall! ¡Jajaja! ¡Qué maravillosa coincidencia!

Novio de Juana, la pecosa

Fue Louis Leakey, el antropólogo británico nacido en Kenia, quien sugirió que Jane llevara a cabo ese trabajo en las selvas de Gombe. Louis se ocupó también de encontrar los fondos necesarios para financiar las primeras investigaciones de campo y que los resultados de sus estudios se transformasen en una tesis doctoral en la Universidad de Cambridge. ¡Qué hombre tan fascinante era Louis Leakey! Un personaje inolvidable.

Sonita

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Jane Goodall in 2009 with Hungarian Roots & Shoots group members.

► Imagen tomada de: Wikipedia

Yo admiro mucho a Jane Goodall. Y a Dian Fossey y a Biruté Galdikas. Me siento maravillado por sus historias en lo profundo de la selva, tan lejos de sus amigos, de sus familias, de su tierra, de sus casas, estudiando durante años a los grandes simios antropomorfos. De los libros de Jane Goodall, leí En la senda del hombre, A través de la ventana y Gracias a la vida. De Dian Gorilas en la niebla. Por desgracia, nunca pude conseguir Reflections of Eden: My Years with the Orangutans of Borneo, el libro de memorias de Biruté Galdikas.

Pancho, el librero

Las tres mujeres que acabas de mencionar, Pancho, Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas, fueron discípulas de Louis Leakey.

Carloncho

Los biólogos moleculares confirman que humanos, chimpancés, gorilas y orangutanes están tan emparentados, que pertenecen a la misma familia: La familia de los homínidos. ¿Qué les parece?

Manucho

Lo más duro para Biruté Galdikas, la antropóloga canadiense que estudió a los orangutanes de Borneo, fue la soledad. A Jane Goodall, en cambio, no le afectó tanto. En sus primeros tiempos en la selva la acompañó Vanne, su madre. Cuando Vanne regresó a Inglaterra, Jane echó de menos su compañía, charlar con ella por las noches junto al fuego y bajo el titilante resplandor de las estrellas, compartir y discutir las observaciones y descubrimientos del día, esas pequeñas cosas que iba aprendiendo y disfrutando. Pero no se sintió sola. A Jane Goodall siempre le ha gustado la soledad. Sí, se siente a gusto cuando está sola.

Carola

Y yo voy a agregar que Jane se sintió encantada, desde el primer día, con los colores, los olores y los grandes misterios de la selva. ¡Había tantas plantas, tantos animales, tantos insectos volando, trepando, caminando o arrastrándose por todas partes! Chimpancés, colobos de color rojo, papiones, monos de cola roja, pájaros, reptiles, escarabajos peloteros y mariposas de bellísimos colores. Todo, en esos primeros años, era maravilloso. Un maravilloso y fascinante paraíso africano.

Patricia

Me gusta imaginar a Jane Goodall subiendo y bajando, en un limpio amanecer de los años sesenta, la empinada ladera de la montaña, abriéndose camino (en esos primeros años de investigación) a través de la intrincada selva que cubre el valle del Gombe. Escuchando, observando, descubriendo, prestando mucha atención. Abriendo, día tras día, con paciencia infinita y pasión de exploradora, esa pequeña ventana que daba directamente al enorme y salvaje universo de los chimpancés.

El que sueña

► Gigantio: Primatólogos