Cristóbal Colón y Guacanagarix, rey de los taínos / El primer encuentro entre pueblos europeos y pueblos americanos / Pueblos originarios

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Cristóbal Colón, en la pintura Virgen de los Navegantes, por Alejo Fernández entre 1505 y 1536 (Sala de los Almirantes, Reales Alcázares de Sevilla).

Fragmentos de la serie documental 500 Naciones:

Los primeros encuentros entre europeos y pueblos indígenas son algunos de los más famosos e importantes sucesos en la historia mundial. Muchos de nosotros recitamos los nombres de los barcos de Cristóbal Colón, el año en que llegaron al Nuevo Mundo y cómo erróneamente llamaron a las personas que encontraron «indios».

Pero pocos de nosotros sabemos los nombres de la gente que recibió a Colón o mucho sobre la vida que llevaban. ¿Cómo recibieron a los extranjeros? ¿Fueron tratados como dioses? ¿Eran temidos? ¿Fueron atacados? ¿O fueron tratados como nuevos y exóticos socios comerciales por un pueblo que tenía una larga historia de comercio con otras culturas de marinos? El primer encuentro entre pueblos europeos y pueblos americanos llevaría a dos culturas muy diferentes a un conflicto.

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Llegada de Cristóbal Colón al Cacicazgo de Marién

En diciembre de 1492, tres carabelas al mando de Cristóbal Colón se aproximaron a la segunda isla más grande del Caribe. Colón viajó desde las Bahamas a Cuba durante ocho semanas, llegando finalmente a lo que actualmente conocemos como Haití y la República Dominicana. A la isla que bautizaría como La Española.

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Grupos taínos a la llegada de los europeos, al final del siglo XV.

La isla estaba entonces habitada por un pueblo llamado taíno, una región controlada por el jefe Guacanagarix.

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Réplica de la Santa María, el más grande de los tres barcos empleados por Cristóbal Colón en su primer viaje al Nuevo Mundo en 1492.

Un día de Nochebuena, el barco insigne de Colón, la Santa María, encalló al costear la playa. Cuando Guacanagarix supo la noticia, envió a toda la gente de su pueblo con grandes canoas para descargar lo que había en el barco.

Grabado que representa la llegada de los primeros europeos a La Española.

El rey mostró gran diligencia y cuidado. Y él mismo se apresuró a descargar el barco y a custodiar lo que llegaba a tierra para que todo estuviera a buen recaudo.

Agradecido por la ayuda del rey de los isleños, Colón aceptó su invitación para ir a tierra.

El almirante bajó a cenar a tierra y llegó al mismo tiempo que otros cinco reyes, todos súbditos de uno llamado Guacanagarix. Guacanagarix recibió al almirante en cuanto llegó a tierra y le tomó por el brazo.

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Reconstrucción de un poblado taíno en Cuba.

Colón se impresionó inmediatamente con la belleza de la vida de los taínos:

El rey mantiene un estado tan limpio y maravilloso, que resulta un placer observarlo. No es posible encontrar mejores tierras o mejores personas. Las casas de las aldeas son hermosas. Aman a sus vecinos como a ellos mismos. Y tienen el habla más dulce del mundo. Son amados y siempre están sonriendo.

Cristóbal Colón

Con un gesto de gratitud por el rescate de sus hombres y sus provisiones, Colón obsequio una capa roja a Guacanagarix, un artículo de prestigio entre la élite de los taínos. A su vez, Guacanagarix obsequió a Colón una tiara de oro que llevaba en la cabeza.

Para Guacanagarix, esto era un intercambio justo, un gesto de respeto mutuo y de reconocimiento. La apertura del comercio entre iguales.

Para Colón, era una corona. El símbolo de la autoridad. Guacanagarix estaba entregando a España sus tierras y su pueblo.

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Retrato de Cristóbal Colón conservado en la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América.

Pero Colón no buscaba simplemente gobernar un pueblo. Vio algo mucho más valioso para su futuro. Vio… el oro. El trofeo que llevaría a sus patrocinadores en Europa.

Había riquezas por venir. Y para los europeos de la época, la riqueza era de aquel suficientemente fuerte para tomarla.

He ordenado a mis hombres que construyan una torre y un fuerte. No es que crea que son necesarios. Pero es evidente que con los hombres que traigo… puedo someter a toda la isla, ya que la gente aquí está desnuda e inerme. Pero es bueno hacer esta torre para que obedezcan con amor, no con temor.

Cristóbal Colón

Colón zarpó a Europa dejando un contingente de hombres en un fuerte construido con la madera de la Santa María. Llevaba consigo las novedades de un Nuevo Mundo. Oro… y dóciles nativos. Guacanagarix y los taínos no podían adivinar lo que iba pasar con su antigua forma de vida.

Fragmentos de Un choque de culturas, de la serie documental 500 Naciones.
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(Todas las imágenes tomadas de: Wikipedia).