Desmond Morris: «Durante más de 400 años los anfiteatros estuvieron bañados con sangre animal» / Etólogo y zoólogo inglés

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Desmond Morris, zoólogo y etólogo inglés, nació en 1928 en Purton, Wiltshire, en la campiña inglesa,

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Hoy en día sólo los muy ricos pueden permitirse el terreno en donde cazar. Los habitantes de las ciudades superpobladas no tienen ese espacio. Esto constituyó un problema por primera vez en tiempos de los romanos. La solución fue llevar la caza a la ciudad. Para ello se construyeron vastos anfiteatros. Se levantaron más de setenta y el más grande de todos fue el Coliseo, en la misma Roma.

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El Coliseo de Roma.

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Durante más de 400 años los anfiteatros estuvieron bañados con sangre animal. Bestias salvajes de todo el mundo conocido eran conducidas a Roma y otras ciudades del Imperio para ser perseguidas y masacradas en las enormes arenas.

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Coliseo de Roma: fachada de la entrada.

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Un día de festejos en el Coliseo significaba la muerte de cinco mil animales. En los días siguientes al estreno, otros tres mil eran masacrados. Esto era cacería convertida en locura. En una sola arena se mataron más de trescientos avestruces y doscientas gamuzas alpinas.

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Mosaico del Coliseo de Roma.

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Nada se salvaba. Leones, tigres, osos, toros, leopardos, jirafas, ciervos, todos eran asesinados. Era tal la demanda de esta indigna cacería urbana como espectáculo, que las tierras vecinas fueron vaciadas de toda vida silvestre.

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Mosaico que muestra espectáculos romanos del siglo primero. Museo Jamahiriya, Trípoli, Libia.
Hacia el año 80 después de Cristo.

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Antes de que las atrocidades romanas comenzaran, había elefantes en el norte de África, hipopótamos en Nubia y leones en la Mesopotamia. Antes de que concluyeran esos espectáculos, todos ellos habían sido exterminados, embarcados por miles y –aquellos que sobrevivían al terrible viaje– masacrados en medio de los vítores de la multitud.

Desmond Morris

El contrato animal

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