VITUS B. DRÓSCHER y SHELDON y ELEANOR GLUECK / «Un futuro delictivo… previsto ya en la cuna»

Vitus B. Dröscher
Etólogo alemán
(Leipzig, 1925 – Hamburgo, 2010)

«Aunque parezca sorprendente puede asegurarse que si un experimentado psicólogo especializado en la infancia observa y estudia el ambiente hogareño, el círculo familiar en el que creció y se desarrolló un niño, puede prever con un índice de posible acierto del 80,5 por ciento, si al hacerse mayor será una persona honesta y respetuosa con las leyes o acabará por convertirse en un delincuente habitual.»

«A primera vista esto parece un fenómeno verdaderamente monstruoso. En plena edad infantil, a los seis años, cuando el niño todavía es puro e inocente, se le puede profetizar, con gran exactitud, cómo se comportará socialmente muchos años después, cuando se haya convertido en adulto.»

Sheldon Glueck
Criminólogo estadounidense
(1896-1980)

«Las investigaciones y estudios realizados por el famoso criminólogo estadounidense profesor Sheldon Glueck y su esposa Eleanor, en la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts, están entre los más profundos realizados en toda la historia de las ciencias naturales. Hasta tal punto que, en los círculos profesionales y especializados, los resultados se consideran incontrovertibles. Sus consecuencias se establecieron en cuarenta años de investigaciones ininterrumpidas y comprobadas innumerables veces en el terreno práctico.»


«En 1925 el grupo de investigadores decidió comprobar si en los antecedentes familiares de 500 delincuentes que cumplían condena, existían rasgos comunes que fueran más allá de lo que podría ser una mera coincidencia circunstancial. ¡Y los encontraron en las relaciones hogareñas! Del estudio del ambiente familiar de aquellos jóvenes convertidos en delincuentes se deducía:

El 72,5 por ciento de ellos fue castigado por el padre con excesiva severidad o de modo caprichoso.

El 83,2 por ciento fue cuidado o atendido por la madre de manera insuficiente.

El 75,9 por ciento fue tratado por el padre con enemistad o indiferencia.

El 86,2 por ciento fue tratado por la madre con enemistad o indiferencia.

El 96,9 por ciento se crio en el seno de una familia en la que no reinaba el menor espíritu de comunidad afectiva.»

«La comparación de estos porcentajes daba como resultado que se podía eliminar el factor «influencia del padre» sin que los resultados variaran. Por consiguiente podían tacharse dos de esos cinco criterios.»

«Como sabemos ahora, esos tres aspectos que conservaban su vigencia podían referirse a uno solo: el hecho de si entre el niño en cuestión y su madre había existido un estrecho lazo afectivo. Si los lazos con la madre no habían estado presentes, faltaban también los lazos padre-hijo, al menos en la mayor parte de ellos. Los pocos casos en los que el padre, en oposición a la madre, había querido mucho a su hijo, posiblemente se incluyen en el porcentaje de fallos de la cuota de pronósticos. En esos casos, el niño, pese a los pronósticos que vaticinan su futuro delictivo, mantiene en orden su psiquismo y en él falla el pronóstico.»

«Este sistema abarca, esto es algo que debemos subrayar expresamente, sólo aquellos delincuentes cuya inclinación criminal se relaciona con una errada dirección de su vida instintiva. Junto a ésta hay, también, otras motivaciones delictivas, como los celos, un amor contrariado, desesperación en casos extremos, situaciones de necesidad, miedo existencial, deseos de venganza y muchos otros semejantes. Estos delincuentes no fueron incluidos en la tabla de pronósticos del matrimonio Glueck.»

«Se trata, además, de los delincuentes que se mostraron más aptos para su reinserción social, mientras que, por el contrario, los delincuentes impulsados por la desviación de sus instintos sólo en muy pocos casos pudieron ser reeducados para ser miembros de la comunidad, animados por sentimientos sociales y humanos.»

«Después de tomar en consideración las mencionadas correcciones, los pronósticos de criminalidad del matrimonio Glueck mostraron un índice de aciertos muy próximo al cien por ciento. Los investigadores y sus numerosos colaboradores, interrogaron a muchos niños de seis años que empezaban a ir a la escuela, sin poner en antecedentes de ello a sus padres, ni a sus maestros o médicos, de manera adecuada a sus intenciones. Como es natural el resultado de sus tests lo conservaron en secreto. Pasados diez o quince años averiguaron qué había sido de los niños en ese tiempo. Aquellos a quienes los investigadores habían pronosticado (en secreto y sólo para conocimiento interno) un futuro delictivo, casi todos habían sido condenados por la justicia.»

«Las circunstancias de que los interrogados fueran estadounidenses, puertorriqueños, japoneses, franceses o alemanes, pertenecientes a capas sociales más o menos altas o bajas, provinieran de familias cultas o incultas, fueran católicos, protestantes o judíos, hombre o mujer, etc., no influyeron en absoluto en la realización del pronóstico.»

Vitus B. Dröscher, Calor de hogar

Carl Sagan
Astrónomo, cosmólogo y divulgador científico estadounidense del siglo XX

«Las culturas que derrochan afecto físico en sus hijos tienden a no sentir inclinación por la violencia.» 

«Cada uno de nosotros puede contribuir de modo personal y no polémico al futuro del mundo abrazando tiernamente a nuestros niños.»

Carl Sagan, Cosmos